El vicario general anima a toda la comunidad diocesana a mantener una plegaria constante ante los conflictos y la indiferencia del mundo actual
En el discurso escatológico del evangelio de san Marcos (Mc 13, 1-37), Jesús nos dice: “Que nadie os engañe” (v. 5), y añade: “Vendrán muchos usurpando mi nombre, y diciendo “Yo soy”, y engañarán a muchos” (vv. 5-6). Vivimos tiempos de falsos mesías que, con mensajes simplistas, se arrogan el rango de “salvadores”, donde queda dañado el pluralismo político por una visión maniquea de la realidad social. “No vayáis tras ellos” (Lc 17,23), dice en otro momento el Señor. Son tiempos, los que vivimos, para tener muy abiertos los ojos, la mente, y el corazón para no dejarse arrastrar, “pues bajo la realización de señales y prodigios con el propósito de engañar” (v. 22), quieren seducirnos. “Estad atentos” (v. 33a), insiste Jesús.
Vivimos tiempos convulsos, que es necesario analizar. Estamos ante la configuración de un nuevo orden económico, político-geográfico, energético y financiero. Las grandes potencias luchan entre sí para un nuevo orden mundial, desde la defensa de sus grandes intereses de mercado y economías financieras. Es, además, una economía militarizada donde los ejércitos se desplazan globalmente para dominar áreas geográficas estratégicas.
León XIV comenzó su servicio con el anuncio de la paz del Resucitado, llamándonos a todos la paz: “Esta es la paz de Cristo resucitado, una paz desarmada y una paz desarmante, humilde y perseverante. Proviene de Dios, Dios que nos ama a todos incondicionalmente”. Desde este llamamiento del papa, el presidente de la Conferencia episcopal Española, escribe una carta a todos los obispos, para que esta oración se realice de manera permanente en las iglesias locales. El Sr. obispo me solicita que os la hagamos llegar a todos los miembros de la diócesis.
Invitamos a toda la comunidad diocesana a esta oración continua por la paz. El mayor peligro que vivimos es la “insensibilidad del alma” que genera el consumo de imágenes incesante. Detrás de cada imagen hay un rostro, una madre, un niño, una familia, un herido, un desplazado, un hambriento, alguien mutilado, casas bombardeadas….Y, junto a ello, vidas cortadas, llantos, gritos, heridas, dolores, luto… naufragios.
Qué certeras las palabras del papa Francisco: “…se ha desarrollado una globalización de la indiferencia. Casi sin advertirlo, nos volvemos incapaces de compadecernos ante los clamores de los otros, ya no lloramos ante el drama de los demás ni nos interesa cuidarlos, como si todo fuera una responsabilidad ajena que no nos incumbe. La cultura del bienestar nos anestesia y perdemos la calma si el mercado ofrece algo que todavía no hemos comprado, mientras todas esas vidas truncadas por falta de posibilidades nos parecen un mero espectáculo que de ninguna manera nos altera” (EvGa 54).
También el verano es tiempo para rezar. Al descanso merecido podemos unir la plegaria humilde por la paz del mundo.
Un abrazo para todos.
Tomás Durán Sánchez, vicario general de la Diócesis de Salamanca
La entrada La Diócesis se une a la iniciativa del papa y la Conferencia Episcopal para orar por la paz se publicó primero en Diócesis de Salamanca.
————————————————————————————————————————————————————————————
El anterior contenido fue publicado en: