CATÓLICOS EN TOLEDO – Y de pronto sólo quedaban recuerdos

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Su autora Nieves Vaquero Cabezas, joven de nuestra
parroquia, nos recuerda la belleza del amor de la familia, la belleza de la infancia y la
belleza de sentirse hijos amadísimos de Dios.
Y es que el amor es una vocación divina, el hombre es creado “por amor” y “para
amar”. El Dios Trinidad es comunión de amor, y la familia es su reflejo viviente. Nunca
es demasiado tarde para descubrir la vocación al amor a la que todos hemos sido
llamados.

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