Nuestro Seminario
Madrid, a 18 de marzo de 2026
Os escribo, hermanos en esta recta final de la Cuaresma, con motivo de la celebración, el domingo 22 de marzo, del día del seminario.
En este curso contamos en nuestro Seminario Castrense “San Juan Pablo II” con cuatro seminaristas, y las perspectivas para el que viene no son malas.
Os recuerdo lo que ya sabéis:
Es importante sostener con nuestra oración a quienes actualmente están preparándose para ser capellanes castrenses, también a sus formadores, y perseverar en la oración por las futuras vocaciones.
Esta tarea es responsabilidad de todos, laicos y sacerdotes.
Familias, pedid al Señor la gracia de que llame a alguno de vuestros retoños a esta vocación de servicio, si es su voluntad.
Catequistas, de vez en cuando invitad a vuestros niños, adolescentes y jóvenes a preguntar al Señor sin miedo: “¿Qué plan tienes para mí?”
Capellanes Castrenses, como bien sabéis, la mejor pastoral vocacional que podéis hacer es un sacerdocio vivido en profunda comunión con Cristo y su iglesia, sirviendo a los hermanos con humildad, dedicación y alegría.
A todos, laicos, consagrados y sacerdotes, os animo a proponer la posibilidad de esta vocación, con respeto y humildad, a cuántos penséis que podría estar llamando el Señor
Y puestos a dar ideas, ¿por qué no crear un grupo que se reúna regularmente para rezar por esta intención?
Ya existe alguno y seguro que no les importa que otros “copien “” su iniciativa.
Que la Virgen María, Madre de todos, y San José, su esposo, nos alcancen del Cielo abundantes vocaciones, no solo al sacerdocio, sino también al matrimonio vivido en el Señor y a la vida consagrada.
¡Paz y bien!