A menudo pensamos que la conversión implica un cambio radical, casi inmediato. Un antes y un después claro. En mi caso no fue así. No un cambio brusco ni fuegos artificiales. Fue un proceso lento, un verdadero camino de vuelta a casa.
Crecí en una familia católica, rodeada de valores y tradiciones que sigo agradeciendo. Pero durante mucho tiempo viví la fe… «desde la grada». Iba a Misa. Cumplía. Hacía lo que tocaba… Pero algo faltaba. Faltaba vida interior, falta de encuentro real.
¿Y cuándo empezó a cambiar todo?
Curiosamente, con la llegada de mis hijos. Sentí algo distinto: no quería sólo enseñarles a Dios, quería que lo vieran vivo en mí.
Siempre me llamaba la atención cómo aquellas personas de fe profunda parecían más felices, más generosas incluso con poco. No porque tuvieran todo resuelto, sino porque vivían desde la confianza, no desde el miedo. Y eso me hizo desear esa paz que solo viene de saberse amado por Dios.
Ahí comenzó un camino mas consciente:
A través de la oración y lecturas que traían luz.
A través del silencio en retiros que pusieron orden al caos.
A través de los demás: personas que me guiaron, muchas veces sin saberlo.
A través de la comunidad: descubrir Proyecto Amor Conyugal y el matrimonio como Dios lo pensó.
Y la mejor experiencia: un viaje muy especial a Tierra Santa con mis padres.
Dios no es una lista de normas. Es Alguien que espera a la puerta. «Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenares con él» (Ap 3,20).
«¿Tú, que eres tan católica…? Lo escuchamos como si ser creyente fuera sinónimo de perfección. Pero no lo somos. Ser católico no es ser impecable. Es reconocer que solos no podemos y que necesitamos a Dios todos los días.
Esta Semana Santa es una oportunidad: Dejar de ser espectadores. Abrir la puerta. Dejarle entrar. Y simplemente descansar en Él.
¿Te animas a dejar que esta vez sea Él quien guíe el camino?
Paloma Fernández de Mesa
@palomafdezdemesa
La entrada «Iba a Misa… pero mi fe estaba vacía». Paloma Fernández de Mesa<br/><span class=”autorcontitulo”><span class=”sinautor”>Sin Autor</span></span> se publicó primero en Jóvenes Católicos.
————————————————————————————————————————————————————————————
El anterior contenido fue publicado en: