CATÓLICOS EN VALENCIA – Jorge García: «Una labor judicial sin el auxilio de una labor pastoral de acompañamiento es una oportunidad perdida»

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«Una labor judicial sin el auxilio o complemento de una labor pastoral de acompañamiento especializado es una oportunidad perdida». «Yo, como Director del SAMIC y 26 años como Vicario Judicial de un Tribunal Metropolitano, ya no soy capaz de ver en los sujetos del proceso únicamente a una parte actora, frente a otra parte demandada, sino ahora los veo junto a sus familias cuando sufren». Son palabras de Jorge García Montagud, vicario judicial de la Archidiócesis de Valencia y director del Servicio de Acompañamiento y Mediación Canónica (SAMIC), en las jornadas organizadas por la Asociación Italiana de Canonistas bajo el título «Acompañamiento jurídico-pastoral en las causas canónicas de nulidad matrimonial». Este encuentro se celebró el pasado 14 de abril en la Facultad de Derecho Canónico San Pío X de Venecia.

Explicó Jorge García que el principal objetivo del SAMIC es convertirse en «un instrumento de diaconía, protección, cuidado y acompañamiento a parejas en situación de grave crisis y familias rotas», especialmente si están inmersas en procesos de nulidad matrimonial canónica. En este sentido, considera el Vicario Judicial que cada vez observa con mayor claridad que en los tribunales eclesiásticos de Italia, y de otros muchos países, se va extendiendo la preocupación por el acompañamiento jurídico y pastoral a esas familias de fieles que se encuentran en procesos de nulidad. 

El director del SAMIC, Jorge García

Esta toma de conciencia por parte de los tribunales eclesiásticos hace que herramientas como el Servicio de Acompañamiento y Mediación de Valencia se vayan «afianzando a nivel internacional». «Consideramos que el acompañamiento jurídico-pastoral a los fieles en dificultad que están en litigio, no debe de ser una acción pastoral aislada sino integrada dentro de la pastoral matrimonial diocesana», apunta García Montagud.

En la presentación del SAMIC en estas jornadas de la Asociación Italiana de Canonistas, recordó Jorge García que, de manera práctica, «observamos que las problemáticas familiares que normalmente acuden a nosotros van acompañadas de una nota de urgencia, por ello pensamos que unificar las ayudas, coordinarlas, hacer un seguimiento y tener una proximidad física contribuye eficazmente a la resolución de los problemas». 

Otro de los aspectos característico del SAMIC, expuso su Director, es la «multidisciplinariedad» de los profesionales que lo componen: psicólogos, psiquiatras, mediadores, abogados, sacerdotes, matrimonios que acompañan… Todos ello «actúan de manera coordinada manteniendo reuniones periódicas para el abordaje de cuestiones complejas y siempre con una línea de actuación basada en la intervención urgente y brevedad en el tiempo».

Otro de los aspectos que quiso destacar García Montagud en Venecia fue el de las mediaciones post procesales a fin de «paliar los efectos dolorosos de las sentencias de nulidad», como dice el propio Santo Padre XXXX. «Trabajamos desde la familia como un valor. Un proceso de nulidad no debería dar lugar a una familia rota», dijo. «Entendemos que es nuestra obligación hacer una labor de tutela de la familia y atención a las parejas heridas. Así, la mediación familiar tiene como objetivo favorecer que la familia encuentre el modo de recomponer lo mejor posible su integridad y de mantener su estabilidad».

Tras poner en valor, una vez más, la importante y esencial tarea que desarrollan los matrimonios que acompañan dentro de todo el protocolo de actuación del SAMIC, dado que son el «alma pastoral de nuestro servicio», concluyó Jorge García afirmando que «la experiencia del SAMIC demuestra cómo una iniciativa estrechamente vinculada a las estructuras judiciales eclesiásticas puede ejercer una incidencia pastoral relevante en la vida diocesana, valorizando de manera indirecta la labor realizada por los tribunales».  

Zuanazzi: «El SAMIC es un modelo virtuoso de entender el acompañamiento pastoral de la pareja en crisis»

Compartimos también algunas reflexiones de la profesora Ilaria Zuanazzi, consejera de la Asociación Italiana de Canonistas, que abogó por un cambio de paradigma en los tribunales eclesiásticos. «Este cambio de mentalidad, lo encontramos siempre según el paradigma del acompañamiento pastoral, incluso al cambiar la forma de entender el juicio canónico», apuntó. En este nuevo panorama el juicio canónico no debe limitarse a buscar una verdad aséptica sino, más bien, encontrar una verdad para cada persona». Por ello, «para que el juicio sea funcional, debe ser pastoralmente eficaz, debe ayudar a las personas a redescubrir su proyecto matrimonial»

Aquí es donde tiene todo su sentido el trabajo del SAMIC que, a juicio de la profesora Zuanazzi, es un «modelo virtuoso de aplicación de este nuevo paradigma en la forma de entender el acompañamiento pastoral de la pareja en crisis». Este paradigma del acompañamiento es una «invitación profética» que hizo el Motu Proprio del papa Francisco Mitis Iudex Dominus Iesus y la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia. Hoy, Leon XIV pretende ponerlo en marcha «y nosotros tenemos la Red SAMIC para poderlo hacer».

Jornada celebrada en la Facultad de Derecho Canónico S. Pío X de Venecia

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