El 28 de junio, el domingo anterior a la fiesta litúrgica de los Santos Pedro y Pablo, se lleva a cabo la tradicional recolección del Óbolo de San Pedro, una forma concreta de apoyar al Santo Padre en su misión al servicio de la Iglesia universal.
Hacer una donación al Óbolo de San Pedro es un gesto concreto de comunión con el Santo Padre y de solidaridad con su misión de llevar el Evangelio por todo el mundo.
Como cada año, toda contribución – pequeña o grande – apoyará al Santo Padre en su ministerio y en sus actividades caritativas, en respuesta a situaciones de emergencia y necesidad en todo el mundo.