El obispo auxiliar, Fernando Ramón señaló que «para la Iglesia de Valencia es importante la inteligencia artificial, y tiene voluntad de acompañar la investigación que se está haciendo en el campo de la ciencia, en la técnica y de la persona, promoviendo un diálogo sin alarmismos, sin cortapisas pero sí con mucha responsabilidad».
El Obispo auxiliar participó en el encuentro «Persona, empresa e inteligencia artificial», sobre la Encíclica del papa León XIV, Magnifica Humanitas, organizado conjuntamente por el Arzobispado de Valencia, la Fundación Étnor, Acción Social Empresarial (ASE), y el Foro Empresa Humanismo y Tecnología de la Comunidad Valenciana.
En este Foro,Mons. Fernando Ramón añadió que «lo que hay detrás de esta encíclica es no simplemente decir que la Iglesia está a favor o en contra de la tecnología, sino que la verdadera decisión consiste en descubrir qué tipo de sociedad se quiere construir mediante esta tecnología, a qué sociedad aspiramos, una sociedad dominada por el poder, por esa técnica o una comunidad orientada por la justicia y la solidaridad. Creo que en la respuesta a esta pregunta, es donde nos jugamos verdaderamente el sentido de esta encíclica y la dinamización que pueda provocar en nuestra Iglesia»
El obispo también alabó a «las organizaciones, empresariales y fundaciones por su interés por la doctrina social de la Iglesia en general y por el interés en esta encíclica en particular. Es fundamental, a mi juicio, que haya una preocupación por la formación de empresarios con valores cristianos, con principios éticos que promuevan nuevos modelos económicos, nuevos modelos de mercado, tanto a nivel nacional como a nivel internacional.
Sobre la encíclica y sobre el magisterio que el Papa León está desarrollando, Mons. Fernando Ramón destacó que «vemos que ya va marcando algunos ejes muy claros el tema de la paz -desde el día de su elección-, la atención a los últimos y a los más necesitados, esa dimensión más social de nuestra fe, que no puede quedarse solo en una cuestión espiritual, sino que tiene que preocuparse de llegar a los últimos,y ahora nos encontramos con esta primera gran encíclica del pontificado».
«El papa pretende que orientemos la inteligencia artificial al bien común, evitando que sea un instrumento simplemente de lucro, de búsqueda de ganancia económica o de control y dominio sobre la persona y sobre la sociedad. Hace falta que haya criterios éticos desde los cuales se difunde y generaliza este uso de la inteligencia artificial y unos criterios éticos que sean públicos, que sean conocidos por todos, que sean criterios de los que tienen el poder o que tienen el control y el dominio de esta inteligencia deciden entre ellos. Evitar por eso una concentración tecnológica que sean pocos los que tengan capacidad de decisión en esto, proteger la verdad, defender la dignidad del trabajo, preservar la libertad. En definitiva la encíclica Magnífica Humanitas no es una condena de la tecnología sin una llamada al discernimiento, que tengamos instrumentos para discernir qué uso se está haciendo de esta inteligencia artificial», aseguró el Obispo.
Mons. F. Ramón también destacó que «la encíclica nos invita a pasar de una cultura del dominio a una cultura del servicio y pensar qué beneficios reales puede aportar a nuestra sociedad -y especialmente a las personas más vulnerables- pasar de la acumulación del poder a una responsabilidad compartida, de una competencia sin límites a una solidaridad real. En definitiva, podemos formularnos esta pregunta:¿utilizaremos la inteligencia artificial para hacer más poderosa a una minoría o para hacer más digna, justa y fraterna la vida de todos, toda nuestra sociedad?. Creo que a más inteligencia artificial necesitamos más formación, empezando por los más jóvenes que tal vez pueden ser las primeras víctimas o más sufran los efectos perniciosos de esta inteligencia artificial, pero sin olvidar la formación permanente de los más adultos. Hemos de hacer el esfuerzo de entrar en esa formación y educación para el uso de esta tecnología».
POrm último recordó las prioridades que ha señalado el Papa León. En primer lugar la vida. Otra prioridad lo digital humano, formemos en el uso sabio de las tecnologías y de la inteligencia artificial colocando a la persona antes que al algoritmo y armonizando las inteligencias técnica, emocional, social, espiritual y ecológica, importante esto. Y en tercer lugar dice el Papa, la tercera prioridad se refiere a la paz desarmada y desarmante, eduquemos en lenguajes no violentos, en la reconciliación, en crear puentes y no en muros».
Adela Cortina: «Las relaciones éticas generan confianza y solo las instituciones que generan confianza son las que pueden ser rentables a largo plazo»
Por su parte, Adela Cortina, directora académica de la Fundación Étnor y catedrática emérita de Ética y Filosofía Política de la Universitat de València, destacó que el papa León XIV trata de dar unas orientaciones para todos los seres humanos, no solo para los creyentes, sino que está convencido, como muchos de nosotros, que cuando los ponemos a reflexionar profundamente encontramos que tenemos mucho que nos une y cosas que nos separan, pero que lo importante es encontrar cuáles son esas cosas comunes que tenemos, que podemos llevar adelante como humanidad. Y por eso la enciclica del Papa trata de encontrar cuáles son esos mínimos comunes a toda la humanidad, aquello que cualquiera pueda defender, sea cual sea su credo o su raza, intenta dar criterios de hacia dónde queremos ir como humanidad y en este momento la clave ética de todas nuestras sociedades, es la dignidad humana y el bien común».
Adela Cortina destacó que «las relaciones éticas generan confianza y la confianza es la clave para el funcionamiento de una sociedad. Cuando la gente confía en las instituciones, estas tienen muchísima responsabilidad, porque tienen un poder que otros no tienen, y además tienen unas organizaciones serias y bien gestionadas. La mirada de la encíclica del Papa Leon es muy valiosa, porque solamente aquellas instituciones que generan confianza son las que pueden ser también rentables a largo plazo».
La Catedrática señaló que «no ha habido ninguna técnica a lo largo de la historia que haya sido neutral. Todas llevan engarzada algún tipo de ideología, y todas promocionan un tipo de actitudes. Afortunadamente en ese momento existen una gran cantidad de códigos para las empresas y para indicar cómo se pueden aplicar en el funcionamiento de la inteligencia artificial, pero cada uno tiene que asumir sus responsabilidades».
Junto a Mons. Fernando Ramón, obispo auxiliar de Valencia y Adela Cortina, directora académica de la Fundación Étnor y catedrática de Ética y Filosofía Política, intervinieron en este Foro, José Antonio Gómez Martínez, delegado territorial de ASE en Valencia y miembro del Comité Ejecutivo de Acción Social Empresarial; e Iñigo Parra Campos, presidente del Foro EHT/CV y presidente de Stadler Valencia. El diálogoha fue moderado por Agustín Domingo Moratalla, catedrático de Filosofía Moral y Política de la Universitat de València.
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