Este 2025 se cumplen treinta años desde que las procesiones de Semana Santa y la actividad de las cofradías penitenciales regresaran a las calles de Gijón. Con este motivo, este jueves, 27 de marzo, el Presidente de la Junta de Hermandades y Cofradías de la Semana Santa en Gijón, Ignacio Alvargonzález, pronunciaba una conferencia, en el salón de actos de la Basílica del Sagrado Corazón, sobre la Historia de la Semana Santa en Gijón. Una historia que hunde sus raíces a mediados del siglo XVII, y que siempre tuvo como centro neurálgico el barrio de Cimadevilla y la iglesia de San Pedro, al igual que sucede en la actualidad. Hablamos con él sobre estas cuestiones:
Treinta años del resurgimiento de la Semana Santa en las calles de Gijón, ¿cómo fueron esos comienzos?
La verdad es que estos treinta años digamos que suponen la última etapa de esa larga historia de la Semana Santa de Gijón, que tiene sus orígenes ya a mediados del siglo XVII. Ha pasado muy rápido estas tres décadas, pero sí es verdad que, volviendo la vista atrás, hay que reconocer que la recuperación de la Semana Santa en Gijón no fue fácil. Hubo que vencer ciertas inercias, resistencias y también una carencia de medios importante, porque algunas de las imágenes habían desaparecido, no se conservaban, se habían ido a otras partes de España y el arrancar la verdad es que fue costoso y duro.
¿Qué se sabe de la vivencia de la Semana Santa del Gijón Antiguo? ¿Cuántas cofradías había?
Ahora mismo en Gijón hay tres cofradías o hermandades, que son herederas de una única cofradía, porque en cada momento de la historia, la organización de la Semana Santa en Gijón correspondía solo a una cofradía, y estas tres que fueron surgiendo se fueron sucediendo. En el siglo XVI, la primera que nació fue la hermandad de la Vera Cruz, que es la más antigua y organizó las procesiones y las celebraciones de Gijón hasta casi finales del siglo XVIII cuando la hermandad de la Veracruz se extinguió y fue sustituida por la hermandad de la Misericordia, que es la que va a tener todo el protagonismo de la Semana Santa hasta la destrucción del templo de San Pedro en la Guerra Vivil y a partir de ahí surge lo que se llamó la cofradía del Santo Entierro y la Misericordia que recuperaba la de la Misericordia pero con esa vinculación al espíritu sepulcrista y al Santo Entierro. Es hace justo treinta años, cuando se recupera la Semana Santa, cuando se decide disgregar esas cofradías que se habían ido sucediendo históricamente, en las tres actuales, ya que cada una de ellas había nacido en un tiempo concreto.
Lógicamente, la peculiaridad de la Semana Santa gijonesa es esa vinculación con el barrio original de la villa de Gijón, que es Cimadevilla, que cuando nace esta Semana Santa, en el siglo XVI, era una villa marinera de dimensiones muy pequeñas porque el Concejo de Gijón no llegaba ni a los 10.000 habitantes. Y muchos de ellos se dedicaban a la pesca, vivían del mar. Lo que le da esa impronta marinera, que comparten también otras villas de Asturias, como Candás, como Luarca, como Luanco de nuestra Semana Santa. Ese carácter marinero se sigue manteniendo porque los recorridos siguen discurriendo por ese casco antiguo de Gijón o por el entorno más próximo y también algunas de las devociones, pues como a la Virgen en la Soledad en el Sábado Santo, están muy ligadas también a ese carácter marinero y a su origen pescador de lo que era Gijón en aquellos siglos.
Y en estos últimos treinta años últimos, ¿cómo ha ido creciendo la devoción, la vivencia de la Semana Santa por las calles de Gijón? ¿Se va animando la gente a participar, va calando todo el trabajo que se está llevando a cabo?
Sí, el trabajo va calando. Sobre todo lo que nos sentimos es muy acompañados en la calle, en los días sobre todo más importantes de la Semana Santa y de la Pascua, como el Jueves Santo, Viernes Santo, luego ya el Domingo de Pascua. Los otros días, al ser laborables, tienen una dificultad añadida para la participación de la gente que se acerca, pero sí, esa asistencia, ese seguimiento es cada vez más multitudinario. Lo que cuesta un poco más es implicar a la gente en la vida diaria de las cofradías. Que pasen de ser meros espectadores o fieles a ser parte activa de las cofradías. Pero bueno, poco a poco, va creciendo el número de cofrades y también algo que ha sido importante en estos últimos treinta años yo creo que ha sido el rematar esa celebración de la Semana Santa con la procesión del Domingo de Pascua, del encuentro del Domingo de Pascua, que es algo que se ha introducido como nuevo, pero que ha calado mucho en el sentir de los gijoneses que siguen la Semana Santa y que además es lo que da sentido a los días previos, más de luto, de pasión, del Jueves Santo, del Viernes Santo, el Miércoles Santo, pues faltaba ese colofón y realmente ha sido una de las grandes aportaciones de esta última fase de recuperación.
Se puede pensar que es posible vivir la Semana Santa con profundidad exclusivamente dentro de los templos. ¿Qué aporta esta vivencia de religiosidad popular, de salir a la calle, de vivir la devoción hacia fuera?
Bueno, pues hombre desde luego las celebraciones litúrgicas en los templos son fundamentales y lo han sido siempre. Pero las celebraciones externas de la Semana Santa son algo muy peculiar de nuestro país, de España. Solamente en algunas zonas del sur de Italia y también en Hispanoamérica, por influencia de la presencia española, hay también este tipo de celebraciones. Es algo que va muy con la idiosincrasia, con la forma de ser española y que, como comentaba, en Asturias tiene esa peculiaridad propia de estar muy vinculada también a las localidades costeras con ese carácter marinero. Yo creo que un elemento importante que aportan estas celebraciones es esa salida a la calle, esa oportunidad de dar a la gente el que viva la esencia y la naturaleza religiosa de estos días, porque vivimos en una sociedad cada vez más secularizada, en una sociedad donde muchas personas, aunque nominalmente estén bautizadas o se declaren católicas, no practican y estas celebraciones que salen a la calle son una posibilidad de reavivar esas ascuas que siguen ahí encendidas en el sentimiento o en la fe de mucha gente que a lo mejor está adormecida y que al encontrarse una imagen por la calle o esos momentos que realmente son sobrecogedores de silencio, de música, incienso, todo ello, puede sentir un poco tocado el corazón.
¿Qué actos especiales van a poder ver los gijoneses y los visitantes durante la Semana Santa estos próximos días?
Hasta el día 4 de abril tendremos una pequeña exposición de algunas imágenes y de enseres de la Semana Santa en la Colegiata de San Juan Bautista, que se podrá visitar de 6 a 9 de la tarde. También allí vamos a tener, por segundo año consecutivo, el Pregón Infantil el próximo domingo día 30 y el viernes 4 haremos allí también la presentación formal de la Semana Santa.
Luego ya, arrancando la Semana Santa pues tendremos el pregón en la iglesia de San Pedro, la víspera de Ramos, y luego ya del Domingo de Ramos al Domingo de Pascua, salvo el Lunes Santo, que es el único día que no hay procesión en Gijón, habrá una procesión.
El Domingo de Pascua, el Sábado Santo y el Domingo de Resurrección, las procesiones son por la mañana, pero de Martes Santo a Viernes Santo, serán siempre por la tarde a las ocho.
The post Treinta años de la recuperación de la Semana Santa por las calles de Gijón: «Una Semana Santa marinera y muy antigua» appeared first on Arzobispado Oviedo.
————————————————————————————————————————————————————————————
El anterior contenido fue publicado en: