“La Real Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santo Entierro del Señor y San Fernando Rey se funda en 1947 con sede en la parroquia de La Anunciación (Compañía), donde permaneció hasta 1969. Tras un largo período de inactividad, se reconstituye en 1996, teniendo desde entonces su sede en la parroquia del Carmen del Barrio Pesquero”, explica Francisco Gutiérrez, vicepresidente del Centro de Estudios Montañeses y gran conocedor de la Semana Santa santanderina.
“En la actualidad -prosigue- posee dos pasos. El primero de ellos, ‘El Santo Entierro’, de Enrique Pérez Comendador, fue realizado entre 1947 y 1951, siendo inaugurado dicho año. Se trata de una de las principales obras de imaginería que produjo la escultura española en el siglo XX, quizá la más destacada, como reconocieron grandes críticos de arte, entre ellos Enrique Lafuente Ferrari, Diego Angulo Íñiguez o Cayetano de Mergelina. Está compuesto por siete imágenes de tamaño natural, habiéndose autorretratado el escultor en la de José de Arimatea, retratando a su esposa, la pintora francesa Madeleine Leroux, en la de María Cleofás, y a uno de sus alumnos predilectos en la de san Juan. Las tallas se labraron en pino sueco con 100 años de antigüedad en su corta, fueron recubiertas con más de 2.000 panes de oro batido traído de Florencia, el bol que sirve de cama a la policromía y los pigmentos de la misma llegaron de París, Holanda e Italia, donde se fabricaban los mejores productos de este tipo, habiendo sido la responsable del policromado en su mayor parte la esposa del escultor. Y los ojos de las tres imágenes que los tienen más abiertos (la Virgen María, San Juan y María Cleofás) fueron realizados con una técnica solo utilizada en el Egipto del Alto Imperio: son de marfil y carey, llevando oro en las pupilas”.
Esta imagen de ‘El Santo Entierro’, indica, “participa en la procesión general y oficial de la Semana Santa santanderina, que es la que se celebra el Viernes Santo al anochecer, y que precisamente se llama procesión del Santo Entierro”.
“El otro paso, que se lleva sin trono sobre unas parihuelas, es el ‘Cristo de la Misericordia en su Primera Palabra’, obra de la escultora Gema Soldevilla, cofrade de la Hermandad, realizada en 2018. Esta efigie participa en la procesión de la Santa Misericordia del Miércoles Santo por la noche, en la que se canta un Miserere compuesto también por Gema Soldevilla”, confirma.
Cofrades
Los miembros de la cofradía, “en su primera época, vestían hábito y cubrerrostro de color azul mahón. Pero, desde la reconstitución de la misma, el equipo se compone de túnica y zapatos negros, cubrerrostro blanco y capa y fajín encarnados”, apunta.
“Durante varios años -señala- ha contado con banda propia, inactiva en estos momentos. El emblema de la Hermandad está constituido por un escudo en cuya mitad izquierda figuran los castillos y leones representativos de Castilla y León, reinos que unificó San Fernando, y en la derecha el blasón de la ciudad de Santander”.
Como nota curiosa, constata que, “entre el valioso patrimonio que posee esta cofradía, hay que destacar la cruz de plata y esmaltes, del año 1949, que realizó el gran orfebre Félix Granda Buhílla, o los dos faroles que reproducen vitrales de la Catedral de León, también de la época primitiva de la hermandad. Asimismo, destaca su estandarte, bordado en oro y seda sobre raso blanco”.
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