Anoche, alrededor de las once y media, la familia de Arturo Luque Cortina comunicaba su fallecimiento tras una intensa y valiente lucha ante la enfermedad. Tan valiente como él, tan intensa como su actitud en el trabajo, en la vida y en el ámbito de la fe. Nunca se rindió, su ánimo no decayó jamás pese a las noticias que en las últimas semanas han llenado de lágrimas los rostros de aquellos que le conocían, que compartieron tantos momentos con él en la actividad diocesana, laboral o personal.
Arturo ha partido y se encuentra ya en los brazos del Señor, descansando y sintiendo la paz de haber aportado a este mundo la luz y el amor de los que a veces carece. Nuestro Obispo, D. Arturo, lamenta enormemente su pérdida y le recordará siempre por, precisamente, esa pasión por su trabajo y por su servicio a la diócesis y a la Iglesia; también por esa sonrisa y esa actitud de entrega y, ante todo, por esa fe en el Señor que impregnaba en su actividad laboral y en cada conversación que mantenía. Asimismo, D. Arturo desea enviar un mensaje de apoyo y todo su afecto a su familia y amigos y hacer una petición de oración a toda la diócesis por el eterno descanso de nuestro hermano.
Muchos conocíamos a Arturo muy bien. Y muchos le conocimos incluso mejor en los últimos meses. No hay momento, conversación o consejo que puedan olvidar sus compañeros de trabajo en Popular TV Cantabria. Los consejos de un compañero implicado al 100%, cuya disponibilidad era absoluta y su esfuerzo por conseguir evangelizar a través de los excelentes contenidos periodísticos que generaba siempre será recordado.
Arturo deja una huella enorme en ellos y en tantos fieles diocesanos que le acompañaron y a los que acompañó en sus años de servicio a la televisión diocesana y, por tanto, a la Iglesia. En los últimos meses, han sido muchos los mensajes de cariño y de apoyo transmitidos a Arturo. No siempre podía contestar, pero los ha recibido todos y ha acogido y reconocido ese cariño que tantos cientos de personas le han entregado en este periodo de lucha.
Este breve artículo es demasiado poco para lo que Arturo Luque Cortina merece. De hecho, cualquier homenaje se quedará corto porque Arturo era una persona completa. Un hombre bueno, dedicado a su familia y a su trabajo y un amigo sincero, de esos que cumplen las promesas y que nunca fallan. En días como el de hoy, muchas cosas quedan en segundo plano. Alguno de sus compañeros recordaba hoy una conversación que mantuvieron hace apenas dos semanas en la que hablaron sobre lo que no pudo ser, sobre el reencuentro y sobre este desenlace. Arturo no temía hablar sobre su marcha y con paz y una sonrisa expresó lo siguiente: “Se han cerrado las puertas de la salud, pero me espera la puerta más grande y más importante; me esperan los brazos del Padre”. Descansa en paz, Arturo.
En la tarde de este domingo 30 de marzo, de 17:00 a 20:00 horas tendrá lugar el velatorio en el tanatorio del Alisal de Santander y mañana lunes 31 de marzo a las 13:00 horas se celebrará la misa funeral por su eterno descanso en la parroquia de Santa María de los Ángeles (C/ Perines, 5, Santander).
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