El pasado domingo, 22 de febrero, tuvimos la oportunidad de tener una doble celebración: el 30 aniversario desde que la Capellanía Filipina Tahanan está en esta Parroquia de Nuestra Señora del Espino y 40 años desde que quedaba formalmente constituida la Capellanía Filipina Tahanan Madrid.
Y por esta doble celebración queremos dar las gracias con nuestros corazones llenos de alegría. Gracias por estar con nosotros en nuestro caminar a lo largo de estos 40 años; desde los primeros momentos cuando tímidamente buscábamos a algún sacerdote que celebrara, en inglés, la Misa de los dominicos, y nos permitiera contar con un espacio para reunirnos.
Por fortalecer la visión que tuvo la Archidiócesis de Madrid para dar respuesta a las necesidades de los migrantes, en general, y filipinos en particular. Porque en esos primeros momentos, la Archidiócesis pudiera contar con los Padres Claretianos Alfonso Mateo –aunque, de forma breve porque falleció al poco tiempo- y Pedro Sarmiento quienes colaboraron con la Archidiócesis para ir uniendo a estos pequeños grupos.
A la Congregación del Verbo Divino en España, cuyo Provincial entonces se comprometió acompañar a la comunidad filipina en Madrid mediante la asignación de un capellán que, con dedicación plena, pudiera celebrar la Misa los domingos y ofrecer apoyo, ayuda, formación y acompañamiento a la comunidad filipina en Madrid. Y así nació Capellanía Filipina Tahanan.
Gracias porque en esa primera etapa de transición e incorporación a la Pastoral de Migrantes tuvimos el apoyo y dirección del Padre Sarmiento con los recién llegados PP. Romy Castro y Felipe Flores, los primeros capellanes enviados por los Misioneros del Verbo Divino. Gracias a los Claretianos, aquí bien representados por el P. Sarmiento, fue clave en los comienzos, y por el P. Jorge que, junto con los anteriores párrocos, nos han acogido en los comienzos, y desde hace 30 años, nos han dado un lugar para reunirnos y celebrar la Eucaristía y, sobre todo, por hacernos sentir comunidad. Treinta años en los que hemos compartido camino, reforzado lazos, y crecido juntos como comunidad de fe. Que agradecidos por la acogida de la Parroquia de Nuestra Señora del Espino que nos ha permitido crecer juntos en nuestra vida de fe. Nos acogisteis ofreciendo al principio un lugar para celebrar la Misa y reunirnos los domingos. Y la acogida fue permitiendo que nos sintiéramos parte de la parroquia, compartiendo actividades, formando parte del consejo pastoral, participando en celebraciones y actividades…
Gracias a todos, muchos llevan viniendo desde sus comienzos, y compartieron nuestra llegada al Espino, otros se han incorporado en distintos momentos y en distintas maneras. La presencia de cada uno ha permitido, permite y seguirá permitiendo a la Capellanía cumplir su misión de ser un hogar para los Filipinos en Madrid. Y sabemos que el Señor seguirá acompañando a la Capellanía Filipina en su misión de ser hogar y comunidad de fe y por darnos a María nuestra Madre. Maraming salamat.