90 Jóvenes de las comunidades neocatecumenales de las parroquias de Sancti Spiritus, San Martín, San Juan Bautista y Cristo Rey peregrinan este miércoles a Roma para encontrarse con el papa León XIV
En el marco del Año Jubilar 2025, la Iglesia invita de manera especial a los jóvenes de todo el mundo a emprender el camino hacia Roma para cruzar la Puerta Santa, renovar su fe y encontrarse con el papa León XIV, signo visible de unidad y guía del Pueblo de Dios. Entre las multitudes de peregrinos que acudirán a la Ciudad Eterna, un grupo de 90 jóvenes neocatecumenales de las parroquias de Sancti Spiritus, San Martín, San Juan Bautista y Cristo Rey iniciarán el miércoles, 30 de julio, una experiencia única: una peregrinación que no sólo será un viaje exterior, sino sobre todo un itinerario interior, un camino de conversión, fe y esperanza.
Los jóvenes participaron el martes, 29 de julio, en una celebración penitencial para prepararse espiritualmente para la peregrinación a Roma
Peregrinar siempre ha sido, en tradición cristiana, un signo de vida como camino hacia Dios. El Jubileo ofrece a los jóvenes la oportunidad de experimentar esta realidad en primera persona: caminar, compartir, rezar y evangelizar. Para estos jóvenes, llegar a Roma no será solo una meta geográfica, sino el signo de una fe que se pone en marcha, que no se conforma con quedarse inmóvil, sino que busca, pregunta y se abre al encuentro con Cristo.
La peregrinación al corazón de la cristiandad, donde tantos mártires dieron la vida por el Evangelio, invita a una renovación de la propia identidad cristiana. Estos jóvenes llevarán consigo el anhelo de un mundo más fraterno, la sed de paz y el deseo de ser portadores de esperanza para sus familias, comunidades y vecinos.
La cita con el papa será uno de los momentos más esperados de este Jubileo. Para estos jóvenes, escuchar las palabras del sucesor de Pedro será acoger la voz del Buen Pastor que los confirma en la fe, que los envía a ser discípulos misioneros en medio de una sociedad marcada por el individualismo y la falta de horizontes. El papa les recordará que la juventud no es una etapa para dormirse en la comodidad, sino para arriesgar por amor y dejarse guiar por el Espíritu Santo.
Los jóvenes neocatecumenales no viajan como simples turistas o visitantes. Van como peregrinos evangelizadores, dispuestos a anunciar el Evangelio con su testimonio, su alegría y su fe viva. En el camino hacia Roma, en las plazas y calles de las ciudades que atravesarán, compartirán cantos, oraciones y gestos de cercanía con las personas que encuentren. Su presencia será un signo concreto de una Iglesia joven, misionera, en salida, que no teme llevar la Buena Noticia hasta los confines del mundo.
Un momento fuerte en esta peregrinación será el encuentro que mantendrán el día 4 de agosto con Kiko Argüello, Ascensión y el P. Mario donde muchos de estos jóvenes descubrirán la vocación a la que el Señor les está llamando.
La peregrinación jubilar no se agota en Roma. A su regreso, estos 90 jóvenes volverán a sus comunidades como testigos de esperanza, renovados en su amor a Cristo y a la Iglesia. Como antorchas encendidas, transmitirán a otros jóvenes que la verdadera felicidad nace de vivir para algo más grande que uno mismo: el amor de Dios que nos llama a ser luz en medio de las tinieblas.
En tiempos donde el desánimo y la indiferencia parecen adueñarse de muchos corazones, esta peregrinación quiere gritar al mundo que la juventud es capaz de soñar, de caminar juntos y de dar la vida por una causa eterna. Ellos, jóvenes peregrinos de esperanza, nos recuerdan que el cristianismo sigue siendo una aventura apasionante: la de seguir a Jesús en el camino hacia la Vida.
Recemos por este encuentro del Jubileo de los Jóvenes y pidámosle al Señor que suscite abundantes vocaciones para la Iglesia.
Juan José Calles, párroco de Cristo Rey
La entrada Jóvenes peregrinos de esperanza se publicó primero en Diócesis de Salamanca.
————————————————————————————————————————————————————————————
El anterior contenido fue publicado en: