Este domingo se celebra la Jornada Mundial de los Migrantes y de los Refugiados, en esta ocasión con el lema «Incluso uno solo de estos pequeños». Hablamos con el responsable del Secretariado de Pastoral de Migraciones de la diócesis, José del Riego:
¿Qué quiere decirnos este año el lema «Incluso uno solo de estos pequeños»?
Lo primero que conviene que tengamos en cuenta es que estas jornadas son jornadas mundiales. Es decir, el mensaje del Papa no es un mensaje creado específicamente para España o para un país en particular. Es un mensaje que es para la Iglesia universal. Es decir, la Jornada Mundial de los Migrantes y los Refugiados de este año, como de cualquier otro año, es la misma aquí en Suecia, en Estados Unidos, en Sudáfrica o en Vietnam, en cualquier país donde la Iglesia está presente, celebra en este fin de semana la Jornada de los Migrantes. El mensaje del Papa es para todos los países y el lema es el mismo.
Y el lema de este año quiere hacer hincapié en la vulnerabilidad de las personas: lo que la Iglesia proclama y ha proclamado siempre respecto a los migrantes, a los inmigrantes, en este caso hablamos de inmigrantes porque vienen a nosotros, es que sean vistos como personas, como seres humanos con todos los derechos que tenemos cualquier ser humano, con la misma dignidad que tiene cualquier ser humano, especialmente aquellos que son más pequeños, más vulnerables, menores de edad, personas que huyen de situaciones tremendas, que están buscando incluso el poder salvar la vida.
A veces los vemos como seres insignificantes, como números, como un problema. Pero son personas, son seres humanos y la Pastoral de Migrantes de la Iglesia Católica dice que, por encima de todo, esas son personas a las que tenemos que tratar con toda la humanidad con que tratamos a cualquier otro ser humano.
José del Riego
En esta ocasión nosotros vamos a vivir una Jornada Mundial de Migraciones en España un poco especial, inevitablemente bajo la sombra de los terribles acontecimientos que están teniendo lugar en Ceuta. ¿Qué dice la Iglesia?
Aquí yo creo que conviene que nos situemos con claridad ante lo que está pasando. Lo que viene pasando desde hace prácticamente dos meses ya en Ceuta, que no es simplemente un tema migratorio. Yo creo que eso, a estas alturas, lo tenemos todos absolutamente claro.
Es decir, ahí hay una cuestión de geopolítica, de política internacional de un país que está utilizando a personas, personas vulnerables, personas en una situación mala dentro de su país, como arma política para defender lo que ellos consideran que son sus derechos o sus reivindicaciones o lo que sea, que en este caso ciertamente va en contra de nuestro país. Conviene que diferenciemos. Esto no es un fenómeno migratorio normal, es un fenómeno que utiliza a personas migrantes como armas, como peones diríamos, para una cuestión política, de intereses propios y de muchas otras cosas que a nosotros yo creo que se nos escapan, aunque vamos sabiendo poco a poco por los medios de comunicación. Esto ha dado lugar a una situación tremenda, en mi opinión mal gestionada por las autoridades –no vamos a entrar en más detalles– y entonces esto está generando una tensión entre las personas, los habitantes de la ciudad que lógicamente tienen todo el derecho del mundo a vivir como vivimos en cualquier ciudad de España, con tranquilidad, seguridad y donde se respeten nuestros derechos y nuestra libertad de circulación. Hay una situación muy enquistada pero dista mucho de parecerse al fenómeno migratorio habitual. España no tiene el problema de la migración desde el 30 de julio; nosotros llevamos recibiendo migrantes desde hace décadas. En todo caso, la Iglesia recuerda que siempre, en cualquier caso, a una persona se le debe tratar con humanidad y con respeto.
También respetando las leyes, lo que quiere decir lógicamente que, si una persona comete delitos, se le deben aplicar también las leyes, igual que a cualquier ciudadano. Hay que cumplir la ley. Recordando siempre, como cristianos, que una persona es siempre, por encima de todo, un hijo de Dios. Alguien que tiene una dignidad y como tal hay que tratarle.
Concretando ya en la tarea que se lleva a cabo en nuestra diócesis, va a hacer casi un año que se puso en marcha la Mesa de la Hospitalidad compuesta por instituciones de Iglesia que trabajan todas en torno a las personas migrantes, ¿cómo está siendo este trabajo? ¿Tenéis proyectos a la vista?
Sí, va a hacer un año ya que constituimos la Mesa de la Hospitalidad y en principio nos hemos propuesto unos «objetivos realizables», no algo que nos desborde. En la Mesa están distintas entidades: órdenes religiosas, Cáritas, el Secretariado de Migraciones, distintos grupos que o bien son directamente grupos cristianos o bien se mueven dentro de la órbita de lo que la Iglesia está haciendo y, de momento, lo que nos hemos planteado es conocernos. Está siendo un espacio para dar a conocer entre nosotros lo que estamos haciendo porque hasta ahora no había una comunicación entre nosotros, ahora sí que estamos teniendo esa comunicación y la idea que teníamos es ir poco a poco planteándonos temas profundos de reflexión de donde pueda surgir una posible acción común.
Hasta el momento hemos hecho un breve comunicado en alguna ocasión ante alguna situación que se ha creado pero bueno, hay que tener en cuenta que llevamos sólo unos meses de caminando juntos y el objetivo es coordinarnos y conocernos, el segundo paso ya será intentar hacer cosas juntos, no ha dado tiempo todavía.
Peregrinación a Covadonga del Secretariado
¿Cómo se va a celebrar esta jornada mundial en nuestra diócesis?
Este fin de semana, el sábado 26 y el domingo 27, se celebrará en las parroquias. Nosotros hemos enviado a todas las parroquias el contenido: el póster, algunos materiales litúrgicos, la carta de los obispos, etcétera, entonces en principio todas las parroquias lo tienen y se tendrá cuenta en las celebraciones de este fin de semana. Por otro lado, nosotros llevamos años haciendo una celebración diocesana propia y la estamos llevando a cabo de manera itinerante: vamos recorriendo distintos arciprestazgos. Hasta ahora hemos estado ya en Oviedo, Avilés, Gijón, Langreo, Mieres y este año vamos a estar en Pola de Siero. El problema es que justo este domingo coincide allí con una actividad festiva en la parroquia y por no mezclarlo, la celebración diocesana en Pola de Siero va a ser el primer fin de semana de octubre, concretamente los días 3 y 4.
Así, el sábado 3 tendremos un Círculo de Silencio en la Plaza del Ayuntamiento de Pola de Siero a las 8 de la tarde. ¿Qué es un círculo de Silencio? Pues una concentración pacífica y silenciosa, como indica su nombre, no es una manifestación con gritos, no, no, es una manifestación pacífica silenciosa al final de la cual se leerá un texto y es una forma de manifestar nuestra cercanía, nuestra solidaridad, nuestro apoyo a las personas que, en todo el mundo, por circunstancias, se ven obligados a dejar sus hogares y a buscarse una vida mejor en otro en otro lugar. Después, el domingo a las 12,30 h en el templo parroquial de Pola de Siero tendremos la eucaristía que tendrá un poco tendrá el carácter de celebración diocesana de la Jornada. Al finalizar, una pequeña fiesta en los locales parroquiales.
The post «La Iglesia nos recuerda siempre que los Migrantes son personas con la misma dignidad que cualquier ser humano, especialmente los más vulnerables» appeared first on Arzobispado Oviedo.
————————————————————————————————————————————————————————————
El anterior contenido fue publicado en: