Bajo el lema “Abiertas a la Esperanza”, un total de 23 personas adultas de las parroquias de San Vicente Mártir de Abando y San Francisco Javier han participado este fin de semana en su retiro anual, celebrado en Suesa y acompañado por Loli Asua.
La convivencia, que ya se ha convertido en una cita consolidada dentro de la vida parroquial, ha ofrecido a los asistentes un espacio de reflexión, oración y encuentro personal. A lo largo de los días, los participantes han podido profundizar en su vida de fe, compartir experiencias y fortalecer los lazos comunitarios.
Desde la organización destacan el valor de este tipo de iniciativas, que permiten detener el ritmo cotidiano para centrarse en lo esencial. La experiencia, vivida con intensidad y espíritu de apertura, refuerza el compromiso de seguir creciendo tanto a nivel personal como en comunidad.