El próximo viernes, 11 de septiembre, el obispo de la Diócesis, monseñor Arturo Ros, presentará a los sacerdotes el Plan Pastoral para el curso 2026-2027. Un curso que tiene como lema El pueblo de Dios sale al encuentro, y en el que se vivirán acontecimientos diocesanos tan importantes como la visita a nuestra tierra del Padre Custodio de Tierra Santa, Francesco Ielpo, OFM, para realizar un hermanamiento entre el Monasterio de Santo Toribio y la Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén. O el que viviremos el próximo 7 de noviembre, con la beatificación de 80 mártires del siglo XX de la Diócesis de Santander. Sin olvidar la preparación para el Año Jubilar Lebaniego, que comenzará en 2028. Y la aplicación de la visita apostólica del Papa León XIV a España el pasado mes de junio.
Como explica Óscar Lavín, vicario episcopal para la Evangelización, “en verano, además de descansar, hemos ido formando las líneas pastorales que se darán a conocer el próximo día 11”. El Plan Pastoral, comenta, “tiene todo el trabajo ordinario de las delegaciones episcopales. Lo que hace, cada año, es acentuar unas líneas de acción que nos permitan encauzar ese trabajo, tanto desde el ámbito de la evangelización como desde la acción caritativa y social”.
Las “líneas generales que acentúan las características que tiene este curso”, prosigue, “son la beatificación de los mártires, la preparación del Jubileo, y la puesta en práctica del Sínodo. Esos tres elementos irán configurando todo el trabajo de las delegaciones”.
Para el vicario episcopal de Evangelización, “el lema elegido por nuestro obispo expresa muy bien el significado de estos años que vienen: la Iglesia pueblo de Dios, con sus carismas, el bautismo, sus ministerios, que sale al encuentro de una tarea, de una misión y, sobre todo, de unas necesidades que va teniendo, y nos vamos encontrando en la sociedad”.
La primera acción de este Plan Pastoral se concretará en las Jornadas que viviremos a mediados de este mes de septiembre. “Siempre nos juntamos unos 200 agentes de todos los ámbitos de la pastoral”, indica. “Y, este año, queremos hacer que todos los agentes puedan poner en práctica el método de la Conversación en el Espíritu, que es el que se ha utilizado estos años de proceso sinodal, a nivel parroquial, nacional, y en las dos asambleas celebradas en Roma. Queremos ponerlo en práctica juntos durante esos días, para poder rezar, dialogar y discernir”.
“Se trata de ver, a través de las vivencias y el trabajo de todos los agentes de pastoral, por dónde Dios nos va lanzando a la acción pastoral”, apunta, “por lo que tenemos muchas esperanzas de que pueda ser una semana que dé muchos frutos”.
Otra de las acciones programadas, también para este mes, son las Jornadas de animadores de lectura creyente. “Presentan una novedad, porque este año se va a hacer la experiencia de leer la Biblia con la Magnífica Humanitas, para hacer una lectura de la doctrina social de la Iglesia desde la Palabra de Dios”.
“Creo que es una buena acción”, asegura, “para encarnar esta última encíclica social de León XIV que nos plantea los retos de estos cambios de época y estos grandes cambios que todos estamos viviendo. Y descubrir cómo también desde la palabra de Dios podemos ir haciendo una lectura creyente, un discernimiento, a la luz del magisterio del Papa, además de hacernos eco de los discursos y mensajes que ha dejado en su visita apostólica a España”.
La consolidación de las escuelas de catequistas en los arciprestazgos es otra de las propuestas para este curso pastoral. “La delegación de Catequesis y Catecuemenado lleva dos años implantando Escuelas de Catequistas en los arciprestazgos. Este año se va a abrir un campo novedoso, que es acompañar a los catequistas que acompañan a adultos. Porque es una realidad que sigue creciendo, y hay necesidad de acompañar a catequistas que acompañen a adultos, porque el acompañamiento de adultos es más novedoso”.
Respecto a la implantación del Sínodo de la Sinodalidad, “se trata de seguir una línea de trabajo, que es la implantación de los Consejos Pastorales Arciprestales, que ya se han establecido el año el curso pasado. En mayo hubo una reunión diocesana, y ahora seguiremos consolidando esa línea de trabajo. Nos va a ayudar muchos en la preparación del Jubileo, ya que esos consejos podrán concretar la difusión por sus zonas, e ir creando todas las dimensiones del proyecto jubilar: dimensión cultural, de evangelización, cultural… Ahí hay un trabajo que se va consolidando, y es la implantación del Sínodo, de los órganos de participación, y de generar un laicado y unas realidades arciprestales que sean corresponsables en la misión”, concluye.
————————————————————————————————————————————————————————————
El anterior contenido fue publicado en:



