El programa ‘Viaje en Globo’ ha echado el cierre a su temporada con un broche de oro institucional. En su décima entrega, el espacio audiovisual impulsado por el equipo de Solidaridad y Misión de la Provincia Claretiana de Santiago ha contado con la participación de Francisco J. Carril, director de nuestra fundación. La conversación no solo ha servido de balance para el espacio formativo, sino que se ha convertido en una profunda radiografía sobre cómo la ONG provincial se prepara para celebrar sus 30 años de vida, redefiniendo el concepto de ayuda humanitaria bajo el prisma del acompañamiento.
Durante la entrevista, Carril ha echado la vista atrás para resumir en la palabra ‘esperanza’ tres décadas de trayectoria. “Son 30 años de dar compañía y esperanza a mucha gente”, ha afirmado, poniendo en valor la capacidad de PROCLADE para adaptarse a los tiempos y estar siempre al lado de las circunstancias más actuales. Este arraigo no se entiende sin el cordón umbilical que une a la organización con la Congregación. Así, para el director, el carisma claretiano impregna tanto a laicos como a voluntarios, traduciéndose en una clara vocación de servicio orientada a “estar presentes donde no hay casi nadie más”, convirtiendo las posiciones claretianas en auténticos faros y centros de transformación.
Nuevos rostros de la vulnerabilidad: soledad y desinformación
A lo largo del diálogo, Carril ha analizado cómo las realidades de la exclusión social han mutado drásticamente. Si bien la falta de recursos económicos se mantiene como un eje central, el director ha alertado sobre la aparición de fracturas invisibles que ganan cada vez más peso. Entre ellas, ha destacado el daño emocional en contextos de violencia estructural y, de manera muy especial, la soledad y la ruptura de los vínculos sociales y familiares.
Asimismo, ha introducido un elemento de análisis novedoso y preocupante en el sector de la cooperación: el impacto de la desinformación y las fake news. En un mundo en constante movimiento, la falta de información veraz altera de forma drástica las decisiones de las personas migrantes o desplazadas internas, empujándolas con frecuencia a situaciones de vulnerabilidad aún mayores o haciéndolas caer en redes de estafa y desamparo burocrático.
Ante estos retos, PROCLADE lleva años reforzando su área de Acción Social en España, con una presencia muy activa en delegaciones como Puertollano, Madrid y Valencia —esta última volcada intensamente en el apoyo a los afectados por las inundaciones de la DANA—. En este ámbito, Carril ha marcado una línea roja conceptual: para la fundación, la palabra ‘ayudar’ ha sido sustituida por ‘acompañar’. “Acompañar implica escuchar y no juzgar. Partimos de la base de que la persona tiene las capacidades para resolver sus problemas, pero necesita recursos, herramientas y un empujón que le diga vamos a conseguirlo juntos”, ha matizado, defendiendo un modelo que preserva intacta la dignidad de los usuarios.
El milagro comunitario en la frontera dominico-haitiana
El despliegue internacional de la ONG también ha ocupado una parte central de la crónica. A pesar de la escasez de fondos públicos que obliga a una continua repriorización de recursos, PROCLADE mantiene proyectos estructurales con horizontes de 10 a 15 años en regiones de alta complejidad como India, República Democrática del Congo, Burkina Faso, Cuba y la zona fronteriza entre República Dominicana y Haití.
Al hablar de esta última región, Carril ha mostrado un hondo orgullo institucional. A pesar de describir una realidad fronteriza de una dureza inédita en los últimos años, ha destacado que el proyecto integral que allí se desarrolla cuenta con profesionales locales que entienden el terreno a la perfección. El mayor éxito, según el director, es que tras seis años de intervención, multitud de antiguos beneficiarios se han transformado hoy en “promotores y líderes comunitarios”. Son las propias personas de la comunidad las que inspiran el cambio de sus vecinos, garantizando la sostenibilidad de la labor una vez que la fundación deba retirarse a otras prioridades, quedando el proceso siempre arropado por la presencia permanente de los misioneros en el terreno.
Las aulas claretianas: ventanas de conciencia global
La última parte del encuentro ha adquirido un tono marcadamente sinodal y compartido con la entrada en escena de Imma Martínez Atienza, directora del Colegio Claret Fuensanta. Ambos responsables han dialogado sobre la estrecha y necesaria alianza entre las escuelas y la fundación. Carril ha agradecido la agilidad y el compromiso de los claustros para introducir la dimensión social y la sensibilización dentro del currículo escolar, a pesar del exigente ritmo diario de los centros educativos.
En este sentido, se ha destacado el éxito de la campaña del ‘Equipo PUCH’ (Personas Unidas Contra el Hambre), una iniciativa que permite a los niños y jóvenes acercarse a realidades lejanas de una forma lúdica, empática y horizontal, entendiéndose como iguales con los menores de otros países. De cara al futuro a corto plazo, el director de PROCLADE ha animado a los centros a seguir implementando “pequeñas píldoras periódicas de sensibilización” de apenas unos minutos, fáciles de integrar en asignaturas transversales como las matemáticas o las ciencias sociales, utilizando el Comercio Justo como herramienta gráfica para demostrar cómo las decisiones cotidianas de consumo impactan directamente en la vida de familias productoras al otro lado del océano.
“Mi sueño es que los niños y niñas tengan una conciencia global; que comprendan que sus decisiones, lo que dicen y también lo que comparten en redes sociales afecta a otros en un mundo compartido”, ha concluido Carril, sellando un compromiso educativo que busca que el alumnado actúe como un altavoz transformador dentro de sus propias familias y en la sociedad del mañana.
Con esta intensa radiografía de solidaridad, la presente temporada de ‘Viaje en Globo’’ se despide tras diez encuentros dedicados a ampliar la mirada, recordando que la misión claretiana sigue siendo, por encima de todo, una hermosa tarea de acompañamiento incondicional.