En la lectura del fascinante libro «Attensity! A Manifesto of the Attention Liberation Movement» (Crown, New York, 2026), me ha impresionado descubrir que en la escuela lo que se enseña —o lo que debería enseñarse— es, sobre todo, a prestar atención. Hace ya muchos años me cautivó Simone Weil con su exquisita presentación de la atención, enraizada en su experiencia como profesora de secundaria. Nunca había pensado que lo más importante que enseñan los profesores es precisamente a prestar atención. Una vez dicho parece obvio, como sucede con tantas cosas.
Hoy en día se considera casi una proeza del proceso educativo lograr que los estudiantes concentren toda su atención en la resolución de un problema de matemáticas o en la comprensión de un texto literario. Dicho al revés: cuando los profesores tienen problemas de disciplina en las aulas es que estas han dejado de ser escuelas de atención.
Hace unas semanas, un profesor de secundaria que me pedía orientación para hacer el doctorado y pasar a la docencia universitaria me decía que lo que más le pesaba era la «gestión de aula». Le pregunté qué era exactamente eso y me respondió que se trataba de los problemas que generaba la indisciplina de alumnos adolescentes sin ningún interés —al menos aparentemente— por aprender.
Sin embargo, conviene quizá pensar que el aprendizaje en un aula no es algo muy distinto de la tarea que realiza un entrenador con su equipo juvenil de fútbol, o un director de coro o de orquesta con sus cantantes y músicos noveles. A los jóvenes les gusta aprender, pero necesitan profesores que sepan de su materia y que sepan enseñarla. Como escribía la profesora María Rosa Espot necesitamos profesores que sean competentes, que sean coherentes y que quieran a sus alumnos. Con esas cualidades, el aula puede transformarse en una verdadera escuela de atención.
_____________________________
Jaime Nubiola es profesor emérito de Filosofía, Universidad de Navarra (jnubiola@unav.es).
La entrada La escuela de la atención<br/><span class=”autorcontitulo”>Jaime Nubiola</span> se publicó primero en Jóvenes Católicos.
————————————————————————————————————————————————————————————
El anterior contenido fue publicado en: