CATÓLICOS EN VALENCIA – «El siglo XX ha dado más mártires que toda la historia anterior de la Iglesia»

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FOTOS «V. Gutiérrez / Delegación Medios Arzobispado»

La Diócesis de Valencia ha celebrado el primer acto conmemorativo del XXV Aniversario de la beatificación de los mártires valencianos con un coloquio de expertos en la historia de la persecución religiosa en España en los años 30, con presencia de familiares, congregaciones religiosas, párrocos y autoridades eclesiásticas, organizado por la Vicaría de Evangelización y la Delegación de Causas de los Santos. Los actos organizados culminarán el domingo 27 con una solemne Eucaristía de Acción de Gracias en la Catedral de Valencia.

En el coloquio, Mons. Juan Antonio Martínez Camino, obispo auxiliar de Madrid, basó su disertación en el hecho de que «el martirio de los cristianos es el hecho más importante de la historia de la Iglesia en el s. XX, y afirmó que «una Iglesia que se avergüenza de sus mártires no será capaz de evangelizar. Y viceversa, una Iglesia que honra y conoce sus mártires, eso significa que tendrá vigor evangelizador. Felicito a la Iglesia de Valencia porque este culto a los mártires, conocerlos, amarlos y tenerlos presentes es piedra de toque de la vitalidad de una Iglesia».

El obispo afirmó que «el siglo XX ha dado más mártires que toda la historia anterior de la Iglesia. Esa inmensa nube de testigos del siglo XX no puede ser entendido como un número cualquiera, sino como la expresión de la magnitud, de la providencia de Dios para con la Iglesia de nuestro tiempo. Los mártires son enviados de Dios a la Iglesia de cada tiempo y son tantos porque son como las ramas del Calvario de la cruz que llega a Valencia, llega a Auschwitz, llega a Madrid, llega a México, la sangre de Cristo en la sangre de los mártires. Y este árbol se ha vuelto tan frondoso en el siglo XX que es capaz de dar frutos de esperanza auténtica, de salvar a la cultura moderna, como los mártires de Roma salvaron a la cultura pagana. El martirio de los cristianos es el hecho más importante en la historia de la Iglesia del siglo XX porque los mártires, como siempre y con más razón que nunca hoy, son la presencia privilegiada de la salvación de Cristo, son el evangelio vivo, no escrito en la escritura y no explicado en los documentos de la jerarquía de la Iglesia, sino Evangelio vivo que la Iglesia ofrece a nuestros contemporáneos, buscadores de esperanza como ellos».


 

Vicente Cárcel: «Los que más trabajaron en la promoción de la clase trabajadora y de la mujer trabajadora, son los que después fueron mártires de ellos»

El sacerdote escritor e historiador Vicente Cárcel recordó que en los años 30 «fundamentalmente los párrocos, con la ayuda de grupos de seglares que lo vivían con mucha intensidad, fundaron círculos obreros, sindicatos, centros culturales, academias y los sacerdotes que más trabajaron en la promoción de la clase trabajadora y sobre todo la de la mujer trabajadora, son los que después fueron mártires, y algunos fueron martirizados por personas que eran tan pobres que habían sido atendidos incluso por los mismos sacerdotes». El estudio muestra que «los que fusilaban los milicianos solían ser las clases más humildes y les movía una ideología que cegaba totalmente lo que era la verdad. Cuando acabó la persecución religiosa, la diócesis había perdido un tercio de su clero y lo mismo pasaba con los movimientos apostólicos sobre todo con la acción católica, con la adoración nocturna, con otras asociaciones que había de hombres y mujeres».

Asunción Sotillos: « Vivamos amando, siguiendo el ejemplo de estos mártires»

Por su parte, Asunción Sotillos, desde la Delegación de Causas de los Santos, explicó que «la reforma de San Juan Pablo II dejó claro que la santidad no se hiciera sobre relatos piadosos o idealizaciones, sino sobre hechos probados, contextualizados y examinados con rigor crítico. Y es importante destacar que los mártires son personas que han sido perseguidas y asesinadas, no por cualquier motivo, sino por haber dado testimonio de su fe esa es una diferencia que hay que tener muy clara». Del análisis de todas las causas afirma que «conocer todas estas vidas y testimonios, nos puede servir a nosotros también, para lo que realmente son beatificados, que es para servirnos de modelo. Es decir, no son historietas que se ha inventado alguien, son hombres y mujeres como nosotros, que en un determinado momento, con la ayuda del Señor, fueron capaces de entregar su vida, personas que vivieron con amor y murieron perdonando. A ver si también nosotros somos capaces de coger este testimonio y al menos  que vivamos amando, siguiendo el ejemplo de estos mártires».

Ramón Fita: «Los beatos no estuvieron implicados en luchas políticas o ideológicas»

El acto fue dirigido por el delegado de Causas de los Santos de la archidiócesis, Jesús Sánchez, quien cedió la palabra al sacerdote Ramón Fita, antecesor en el cargo diocesano e impulsor de los procesos de las Causas de los Santos en toda España y en Valencia, quien recordó que San Juan Pablo II precisó en su homilía en la beatificación, que los nuevos beatos no estuvieron implicados en luchas políticas o ideológicas, ni quisieron entrar en ellas, que en cada uno de ellos hay una historia personal, un nombre y un apellido propios, unas circunstancias que hacen de cada uno un modelo de vida, que es más elocuente aún, con la muerte libremente asumida como prueba suprema de su adhesión a Cristo y a su Iglesia» y «que su imitación conduzca a producir en la sociedad actual abundantes frutos de amor y esperanza”.

Mons. Arturo García: «Valencia, una de las que más ha recibido esta gracia del martirio durante la persecución religiosa del siglo XX»

En el coloquio final con la participación de familiares, párrocos y congregaciones religiosas relacionadas con los mártires beatificados hace 25 años, Mons. Martínez Camino expresó que «los mártires del siglo XX son los actores de la evangelización. Nosotros somos colaboradores en la Iglesia militante de la Iglesia de los Santos». Por su parte, Vicente Cárcel recordó que «el Papa no podía comprender cómo en una persecución religiosa se mataba a personas que no eran frailes ni monjas y levantó esa losa de silencio». Asun Sotillos aseguró que «como mujer y como madre, al leer todas las biografías y todos los hechos, me he dado cuenta de la valentía de tantas mujeres».

El obispo auxiliar de Valencia, Mons. Arturo Javier García, clausuró el acto refiriéndose a «la riqueza espiritual que supone para la Iglesia un testimonio que llega hasta el extremo de dar la propia vida. Una realidad especialmente significativa para la Iglesia en Valencia, una de las que más ha recibido esta gracia del martirio durante la persecución religiosa del siglo XX». También expuso la necesidad de que no se pierda ninguno de esos testimonios porque «cada mártir es una gracia, un regalo de Dios, fruto también de la decisión personal de acoger esa gracia hasta sus últimas consecuencias».

El obispo agradeció a la Vicaría de Evangelización y a todas las personas que han colaborado en las Causas de los Santos y han hecho posible aprovechar la celebración de este aniversario para volver a presentar a la sociedad y a la Iglesia «esta gesta de los mártires del siglo XX» y a todos los presentes por «contribuir a mantener viva su memoria para que el testimonio de los mártires siga actuando en la Iglesia».

El Delegado para las Causas de los Santos, Jesús Sánchez, agradeció también la asistencia al acto del Obispo auxiliar Fernando Ramón; el Vicario de Evangelización, Juan Melchor Seguí; el Vicario general, Vicente Fontestad, el Rector de la UCV, José Manuel Pagán y la Presidenta del Ateneo Mercantil, Carmen de Rosa.



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